Jodido placer. Josephine. Mi respiración no se encontraba del todo bien, mi cabello estaba desordenado, mi ropa estaba cubierta de su semen, mis piernas estaban temblorosas. Todo mi cuerpo era una jodida gelatina y estaba segura que mi rostro podía describir como me sentía y lo maravilloso que fue tener un orgasmo en compañía de Kenner. En cuanto salió por la puerta de su oficina pasé una de mis manos por mi cabello para arreglarme un poco y luego salí de igual manera para llegar a mi oficina y detenerme frente al pequeño espejo y apreciar mi rostro. Mis mejillas estaban encendidas, mi labio inferior tenía un pequeño corte que claramente fue de mis dientes ya que no quería gritar como una loca mientras Kenner me penetraba a esa velocidad bestial. Ahora entendía muy bien el hecho del p

