(Gabriel Valles) —¡Tengo rabia! Se entregó a un hombre ¿Por dinero? —Ahora llegó con una mentalidad diferente. Esa niña inocente que tuve en mis brazos conteniendo emociones se esfumó. Ahora lleva una fiera dentro que no puedo negar me está volviendo loco. Luego de hacerla mía por primera vez quedé encantado a sus caderas y a su delicada piel. Es una mujer ardiente y eso me quema la mente pensando en la cantidad de cosas que podría hacerle. Pero de un momento a otro se tornó altanera y solo me pide que me alejé de ella. Cosa que no pienso hacer. Ella es mía y de nadie más. Incluso Juancho se dió por vencido con ella porque no pudo encontrar más que una cicatriz de los dientes de su perro en una pierna. No sé ¿Cómo lo haré? Pero conseguiré enamorarla. Ese viaje le cambió su forma de p

