POV Ares Lauren habla como si todavía hubiera algo entre nosotros, pero yo ya no estoy ahí. No hace falta que lo diga en voz alta; basta con ver cómo mis manos se mantienen firmes en el volante, sin buscar las suyas. — Podrías quedarte un rato… — dice, sonriendo como si no se diera cuenta de que llevo kilómetros en silencio. — No Lauren. Es tarde. — ¿Tarde para qué? ¿Tienes que ir a alguna parte? — pregunta, como tanteando un terreno que ni le pertenece ni le doy permiso de pisar. — Tarde para seguir esta conversación. — Vamos, solo un rato. Podemos hablar… como antes — Se acerca a mí y toma mi mano para colocarla sobre su pierna pero yo la quito inmediatamente. — No. No es una buena idea. — ¿Acaso estás huyendo de mí? ¿Es por alguien más? — lanza de repente. No me sorprende.

