Esteban salió de la limosina para ayudar a su esposa, era un hambre tan perfecto que cuando patrizia estuvo fuera del Auto, el acomodo su velo que lo tenía torcido, sujeto su mano y caminaron poco a poco a la iglesia, el único fotógrafo era contratado por el, quería tener un recuerdo de su boda. La música sonó y Esteban parecía más bien un asistente, había ayudado a su esposa con el vestido hasta el final de las escaleras, nunca dejaría que ella se lastimara, luego de llegar al final de las escaleras, el le brindo el brazo y ella no tuvo otra opción que sujetarlo, caminaron despacio hasta llegar al altar, la iglesia estaba full, realmente no cabía ni un alma, sus padres estaban en primera fila y la familia de ambos estaba presente, la tía Antonieta lloraba a mares de lágrima, tenía 18 año

