Emma — Gracias— veo que por fin respira ese pobre hombre — Muchas Gracias Señor Sandoval — Solo Héctor me hace sentir viejo y aún estoy muy joven— le sonrió y él se sonroja, salgo de la oficina y voy directo a la del idiota Llego y me encuentro a Manuela con una cantidad de documento — Buenos días, señorita Manuela — Hola, puedes pasar ya te están esperando— veo que anda bien atareada — Si claro, gracias Voy hacia la gran puerta negra, tocó y escucho su voz ronca que me eriza la piel — Siga — Buenos días, señor Fleming — Buenos días, tome asiento — o por Dios contesto la vez pasada ni eso hizo, tome asiento Lo miro y contemplo esos ojos que tengo en mi mente desde el fin de semana — Así que no quiere el trabajo— dice, mientras se quita su saco — Así es no quiero e

