Por Solange Tenía que huir de allí. Su cercanía era demasiada, me embriagaba su piel. Si caía en sus brazos, él iba a ganar ese juego, hasta que quisiera jugar una partida en otro lado. -Voy al baño. Le dije para alejarme de su embrujo, realmente no sabía cómo frenar mis sentimientos. Decidí ir al baño general, porque tenía miedo de entrar a mi oficina y que él entrase detrás mío y ya sé cómo terminaría todo. Mi piel arde por él y mi corazón grita mi amor. Pero él… Doy la vuelta a un pasillo y subo unos pocos escalones hasta los baños que se encontraban dentro del vestuario. Solamente había dos mujeres hablando, la que estaba de espalda a la puerta estaba hablando de Ema y de mí, y no se percató de que entré al toilette ni de las señas que le hacía la mujer que sí me había visto

