—No puedes despedirme así como así—refuta insistente. —Sí puedo, y lo haré y si sigues colmando mi paciencia, será peor para ti, y ya sabes que cumplo lo que digo. —Bien, firmare el acuerdo de renuncia, pero una cosa si te digo, mi liquidación completa. “Sucio Rojas” “Sucio Rojas” Ambos vemos como Rojas furioso toma sus cosas y sale de la oficina como alma que lleva el diablo. No puedo creer que haya vendido información de nuestros casos, digo, lleva años trabajando en este lugar, su sueldo es inimaginable para muchas personas, y aun así traiciona a los que le dan la mano, que miserable. —Era uno de mis mejores abogados, no puedo creer lo que ha hecho todavía—habla Sergio luego de un rato en silencio, tomo asiento a su lado en la gran mesa, pensando en ello, y con mi preguntas en la

