Capitulo 1.7 Nunca en mi vida había esperado tanto una respuesta como en aquel momento. Damián seguía con su mirada perdida en dios sabe dónde, el rostro petrificado en una mueca de horro. ¿Por qué lo había descubierto?... Mi mente comenzó a procesar miles de hipótesis a la vez. Tenía lógica, nadie más sabía que iríamos a los picos helados. Entonces, ¿Por qué lo habían arrojado al agua, dejándolo morir?? Sabrían que me lanzaría a salvarlo. Aquellos exiliados fingían muy bien sentir odio por él, no entendía absolutamente nada. Mi mente era una masa gelatinosa. ―Damián. Exigí, mi voz pareció sacarlo del trance solo para que compartiera una mirada cómplice con Nick. ―Libéralos, dale una habitación cómoda en la casa. ― Observo a Nick. ― Explícales lo necesario. Y se dio la vuelta, de

