Capítulo 1.4 Damian. Jamás el tiempo había pasado tan lento, sesenta minutos nunca fueron tal suplicio como ahora. Marcarla había ralentizado el avance del Onix, sin embargo, aún agonizaba hasta que el Doc no pudiese administrar el antídoto ella no despertaria. Suspire, observando su cuerpo níveo tendido en las sabanas, aquellas líneas negras surcando cada parte de su cuerpo, envenenando. Me partía el alma tener que apreciar el estado en el que se encontraba, no pasaba un mísero segundo sin estar atento al lento latido de su corazón. Aún no sabía como tal magnitud de herida no la había matado. Fruncí el ceño tomando su pálida mano entre la mía, no había corriente eléctrica, como si se hubiese ido junto con el calor que poco a poco le era arrebatado. Cerré los ojos acariciando sus de

