Capítulo 3.0 Epílogo. Nereyda. Solo había frío en mi corazón, mi cuerpo, la propia sangre de mis venas congeladas, haciéndome arder. Abrí los ojos ante el silencio inminente, luchando contra el cansancio que nublaba mi mente. Parecía que mi energía vital hubiera sido drenada con el arrebato. Mire el panorama frente a mi, el hielo se volvió más denso, duro. Todo se encontraba congelado, cada planta, cada cuerpo licántropo yaciendo en el césped. Todo, excepto algo frente a mi... Un c*****o de fuego que no me dejaba ver más allá. Observe las llamas danzar, del color del atardecer. Estas comenzaron a morir hasta que pude apreciar lo que escondían. Personas a las que mi frío no había podido alcanzar y en medio de ellas el responsable de su salvación. Sia Walker, ardiendo como una an

