CAPÍTULO TRES

2052 Words
ZARA   Oh dios, esto no puede estar pasando.   Esto no puede estar pasándome, no hoy.   ¿Por qué él tenía que escoger hoy de todos los días para aparecerse nuevamente en mi vida después de tres años?   Esa mañana cuando lo dejé en su cama y básicamente hui, lo hice por su bien y por el mío, él tenía que irse para Tokyo a estudiar, era una beca muy prestigiosa y dada su situación económica, no podía darse el lujo de rechazarla para quedarse conmigo.   Supe que eso era algo que él estaba considerando seriamente, desde el momento en que me preguntó por qué no le había pedido que se quedara, y sé con toda seguridad que si se lo hubiese pedido, él se habría quedado conmigo, pero también sé que eventualmente se daría cuenta lo difícil que soy y se cansaría de estar aguantando mi mal temperamento, sin mencionar el hecho de que con el tiempo él resentiría la decisión de quedarse y seguramente me culparía por haber perdido esa increíble oportunidad.   Así que la decisión de irme sin despedirme de él, aunque difícil, fue absolutamente necesaria, él necesitaba enfocarse en su carrera al igual que yo.   Por mucho tiempo imaginé cómo sería el momento en el que nos volviéramos a encontrar, imaginaba lo que le diría, lo que él me respondería, el escenario, hasta el día, pero no la realidad fue completamente diferente e inesperada.   Pensé que cuando él regresara iba a tener al menos una advertencia de Lucy, quizá ella me diría que él venía en camino y así podría prepararme mejor para mi encuentro con él, pero no sólo Lucy no me dijo, sino que aparentemente mi madre también sabía.   Sus palabras el día del compromiso de Josh y Lucy resuenan en mi cabeza: “El lunes cuando llegues a la compañía podrías encontrarte con una agradable sorpresa,” en ese momento no le encontré sentido a lo que me dijo, y después con todo el estrés y la ansiedad de este día, se me olvidó por completo.   Cuando me bajo del ascensor que tomé después de abandonar en el que estaba con Tom, Susan, mi asistente personal, viene corriendo hacia mí tan pronto como me ve, ella tiene claras intenciones de informarme sobre algo, pero al ver mi expresión se detiene,   “Señorita Arlington, ¿se encuentra usted bien? ¡Está pálida!” ella me dice con preocupación.   “Yo… si, sólo estoy un poco ansiosa por el discurso,” le miento y ella asiente aprehensivamente.   “Desea que le prepare un té de manzanilla?” ella ofrece.   “Mejor que sea un café, bien cargado, necesito energía para lidiar con este día,” le respondo y ella asiente antes de dar media vuelta para ir a la cafetería.     Cuando abro la puerta de la oficina casi tengo un infarto al ver que está llena de personas, y antes de que pueda decir algo, escucho a Susan venir corriendo de vuelta.   “Olvidé mencionarle que su familia está aquí,” ella dice con vergüenza.   “Puedo notarlo,” le respondo tensamente, “¿Susan?”  la llamo antes de que vuelva a irse.   “¿Si, señorita Arlington?” ella responde cortésmente.   “Asegúrate que sea un café extragrande,” le digo mientras ojeo a mi familia y luego estrecho mis ojos hacia ellos.   “Así que… cuando pensaban decirme que él había regresado y que ahora trabaja aquí?” digo la pregunta en voz alta mirándolos a todos y cada uno de ellos.   “A quién te refieres?” Joshua pregunta genuinamente confundido y descarto inmediatamente su participación en este complot.   Mi madre y Lucy se miran de forma sospechosa, y yo me cruzo de brazos mientras levanto una ceja hacia ellas esperando a que me respondan.   “Yo me enteré de su llegada ayer, pero no quería decirte nada para no estresarte más de lo que ya estás, sobre el trabajo realmente no sabía nada,” Lucy dice defendiéndose y yo miro a mi madre.   “Tú sí que sabías, me lo advertiste el viernes,” le digo acusadoramente.   “Nena, yo sólo sabía que él había aplicado para trabajar aquí, tu tío me lo contó cuando estaba revisando los nuevos empleados como es usual, pero no era seguro que él llegara hoy, después de todo él hizo su entrevista por videollamada y no aseguró que pudiera empezar inmediatamente, yo sólo lo adiviné,” mi madre me dice.   “Mi tío también sabía? O sea, ¿que todos sabían menos yo?” inquiero molesta.   “Yo no tenía idea,” Ben interviene encogiéndose de hombros.   “Lo sé, tú sí me lo habrías dicho,” le digo sonriéndole.   “Bueno, pero no entiendo ¿cuál es el inconveniente? ¿Acaso no llevaban años esperando encontrarse de nuevo? Apuesto a que te derretiste en el segundo en que lo viste,” Joshua me dice en tono juguetón y yo le dirijo una mirada asesina.   “Crees que es gracioso? ¿Tenían que escoger este día de entre todos para molestar conmigo de esta forma? ¡Ya estoy lo suficientemente estresada como para añadir esto a mi plato!” exclamo con fastidio y todos me miran con un poco de asombro y culpabilidad.   “No tienes por qué estresarte, lo vas a hacer muy bien, naciste para esto,” Ben me dice de forma reconfortante y los demás asienten.   En ese momento Susan vuelve con mi café y me informa que en media hora iniciará la ceremonia con los empleados, así que los demás tratan en lo posible de no hacerme enojar o estresar aún más mientras esperamos a que todo empiece.   ------------------------------------------------   TOM   No ha pasado mucho tiempo desde que llegué y me empezaron a explicar mis funciones y la forma en la que se manejan las cosas en la compañía, antes de que nos llamen a todos hacia una gran terraza que hay en el cuarto piso, en donde normalmente realizan las reuniones informales y fiestas empresariales.   He estado tan distraído por mi encuentro con Zara, que creo que mi supervisor ya está empezando a cuestionar mis capacidades y también las de la persona que me contrató, debe estar pensando que soy un idiota que no sabe nada.   Su actitud displicente y arrogante hacia mí cambia completamente en el momento en que la señora Arlington, acompañada de su hijo Joshua, su ahora prometida Lucy, quien también es una de mis mejores amigas y Ben, su hermanito menor, se acercan a saludarme de forma calurosa y amable, lo cual hace que los demás empleados me miren con curiosidad y empiecen a cuchichear entre ellos.   Lucy me da un gran abrazo que hace a Joshua ponerse tenso a su lado y yo me río de forma burlona, antes de estrechar su mano también.   “Quieto ahí semental, ella es toda tuya, esa enorme piedra en su dedo lo demuestra,” le digo mientras tomo la mano de Lucy para examinar el anillo de compromiso, pero antes de poderla felicitar, Zara pasa por nuestro lado y después de mirarnos con el ceño fruncido, dice:   “Ella no es de nadie, sólo está comprometida con él,” y luego se posiciona en una pequeña tarima dispuesta en el centro de la terraza.   “Veo que su actitud no ha cambiado,” le digo a Lucy y ella asiente mientras sonríe con tristeza.   “De hecho, ha empeorado,” ella me responde.   “Qué quieres decir?” le pregunto mientras una persona que nunca había visto empieza a dar un discurso sobre la trayectoria del tío de Zara y Joshua como CEO.   “¿Ya sabes que Zara siempre ha sido un poco…” Lucy empieza a decir y Joshua interviene, “Fría y sin corazón?” lo cual hace que su madre le frunza el ceño y él se encoge de hombros.   “Si, un poco,” dice Lucy, pero antes de que yo pueda contestar, ella continúa: “Bueno, todo ha empeorado desde el funeral, se ha vuelto aún más fría y distante con la gran mayoría de personas, excepto Ben, por supuesto, ella se ha dedicado enteramente a su carrera y ha dejado de lado incluso una de sus más grandes pasiones: la equitación, ya casi nunca va a los establos, se la pasa con su nariz enterrada en libros o en el computador, se queda hasta muy tarde trabajando, y aunque es amable con las personas, sigue siendo bastante fría y distante la mayor parte del tiempo, ya casi parece que no tiene otros hobbies, sólo trabaja y trabaja,” ella termina de contarme y yo la miro parada en la pequeña tarima con sus dedos entrelazados y una mirada firme.   “Bueno, pues algo de tiempo tendrá para poder conseguir novio,” le digo a Lucy con una pizca de celos y ella me dirige una mirada confusa.   “Novio?” ella me pregunta   “Si, eso fue lo que me dijo, que tenía novio,” le respondo ya un poco más relajado pensando en que Zara pudo haberme mentido.   Pero en ese momento los ojos de Lucy se amplían levemente mientras ella mira algo detrás de mí, veo a Zara dirigir su mirada hacia el mismo sitio y luego mirarme brevemente, entonces miro hacia atrás y veo a un hombre alto, de cabello castaño oscuro, casi n***o, ojos grises con mirada calculadora, facciones afiladas, vestido con un traje gris que hace poco por ocultar su cuerpo musculoso.   El tipo se ubica en el otro lado de la tarima, junto a Zara y ella le dirige una pequeña sonrisa tensa.   Yo miro a Lucy con curiosidad y ella se muerde los labios nerviosamente antes de hablar:   “Creo que ella se refería a él,”   “Ese es su novio?” pregunto con incredulidad, pues parece un tipo arrogante y petulante con delirios de grandeza, sé que es estúpido concluir eso con tan sólo verlo, y puede que sean mis celos hablando, pero realmente tiene un aura de superioridad que es difícil de ignorar.   “Bueno, algo así, ellos han estado saliendo intermitentemente durante el último año, pero nunca he escuchado a Zara dirigirse a él como su novio,” Lucy me explica y yo asiento mientras lo examino un poco más.   “Y él qué hace o qué? ¿Cuál es su nombre?” le pregunto.   “Su nombre es Dominic Pemberton, él es abogado, uno de los más famosos del estado, es socio fundador de Barker, Chapman & Pemberton, uno de los bufetes de abogados más prestigiosos del país,” Lucy me explica.   “No podían agregarle más apellidos a ese estúpido nombre?” pregunto de forma sarcástica y Lucy se ríe.   “Además, no es muy joven como para ser el socio fundador de un bufete tan prestigioso como dices, si es que lo es,” pregunto y Lucy frunce los labios con culpabilidad antes de responder.   “Él es muy bueno, fue el mejor de su clase en Oxford, tiene una maestría de Yale en derecho criminal y su padre es un juez bastante reconocido en el Reino Unido, supongo que eso ayudó a que su carrera despegara tan rápido, además, él es mayor que Zara, tiene ya treinta y dos años,” Lucy me dice y yo frunzo el ceño.   “Cómo sabes tanto de él?” le pregunto y en este momento Joshua también la está mirando con curiosidad y molestia.   “Si, ¿cómo sabes tanto?” él secunda mi pregunta y Lucy rueda los ojos.   “Tú más que nadie deberías saberlo, si fuiste tú quien lo contrató junto con su equipo para ejercer la defensa de mi padre,” ella le responde con un tono divertido y Joshua parece querer esconder su cabeza debajo de una piedra.   “Oh sí, bueno, es que en realidad fue Zara quién se encargó de buscarlos y convencer a mi padre de que les pagara,” Joshua explica.   “Supongo que ahí fue cuando se conocieron,” Lucy me explica y yo aprieto los labios, pues eso sucedió antes de que ella pasara la noche conmigo.   ¿Y si esa es la razón por la que ella se fue sin despedirse? Supongo que tendré que preguntárselo directamente.
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