Al día siguiente de la muerte de Keyla el estado de ánimo general en la casa era un total abatimiento, Isabel presentía que a partir de ahora no tendría paz pero el dolor por la pérdida de su hermana la tenía tan deprimida que en ese momento no le importaba su situación en particular, sólo había escrito una carta a Harry para compartir todo lo que sentía y cuanto añoraba que pudiera estar allí con ella, aunque le pedía que no regresará por ese motivo pues lo que realmente deseaba era poder salir de esa casa de su mano para nunca regresar. Sir William era el único quien se mantenía atento a que pasos dar a partir de ahora, había recibido quince cartas del prometido de Isabel pero no se las había entregado, de hecho existía una carta extra dirigida a él donde renovaba su palabra y además in

