Tal como estaba planificado dos semanas fue anunciado el próximo matrimonio, lo cual fue un total escandalo en la sociedad inglesa, la explicación de que había sido un amor que había surgido como resultado del consuelo que se habían ofrecido mutuamente por la pérdida de la amada Keyla nadie lo creyó, comenzaron a circular rumores sobre la dudosa reputación de Isabel, de un posible embarazo y de que el Duque como estaba siendo obligado a realizar tal unión no paraba de beber y de perderse en la vida nocturna, la primera en oponerse fue su futura suegra quien no dudo en ir a mostrar su opinión en persona, la mañana siguiente de dar la noticia. —Vistete adecuadamente, acaba de llegar tu futura suegra a visitarte—, dijo Sr William un tanto abrumado pues apenas acababa de amanecer cuando llegó

