Despierto de noche y lo que veo es a mi madre dormida en una silla, siento los vendajes por mi cuerpo, me quito la cobija para ver que estoy vestida con un batón blanco y que mi cabello está perfectamente cepillado y acomodado, la luna brilla sobre mi ventana, estoy en mi cuarto, me tallo un ojo y veo como mi madre se despierta, al verme corre a mi lado dándome un fuerte abrazo, me cuenta lo que ha pasado en la aldea en estos tres días, que llevo inconsciente, menciona como castigaron a Tachala por lo que me hizo y de cómo mi padre se encargó de que fuera castigado por otras cosas, me pide que vuelva a dormir pero ya dormí suficiente, le pido que duerma un poco más y eso hace. Me levanto de mi cama y camino a la parte de afuera, recorro los pasillos de mi casa a la parte de abajo donde me preparo algo de comer al llegar a la cocina, devoro todo el emparedado de queso con carne de res, me siento en la sala después de cenar y me quedo leyendo un libro de hadas, ellas existen pero no en este dominio ellas viven en el suyo en Firmamento reino de las hadas aquí en el Colmillo de Oro se divide en cuatro líderes el del Sur, el del Norte, el del Oeste y el del Este cada reino se dividió en lo que quería las hadas le dieron el poder a una sola familia, las brujas también lo hicieron, los vampiros en dos dominios uno por Charly, rey de los vampiros del Norte y Kira reina de los vampiros del Sur, me sorprende que haya suficiente sangre para alimentarlos a todas esas porquerías bebedoras de sangre. Cada criatura tiene su dominio y sabemos dónde empieza uno y termina el otro. En los lobos no ha existido un monarca en mucho tiempo y dudo que eso cambie. Me concentro en el libro, se hablar el idioma de las hadas porque me hice amiga de una sin embargo hace mucho que no la veo y dudo que me recuerde pero aprendí el idioma de ella y me quedo marcado junto con los libros que solo yo puedo leer por el idioma en el que está escrito. Leer es un buen modo de hacer que el tiempo vuele cuando menos lo pienso ya es de día y mi padre ya está despierto y parado frente a mí, despego la vista del libro para verlo y le sonrío de la mejor manera.
-Buenos días papá-me levanto y le doy un abrazo que recibo de la misma manera que lo doy.
-Buenos días mi niña-hace tiempo que no me decía así-¿estás lista para ver el amanecer conmigo?
Adoro verlo y más con papá.
Me lleva a la azotea para verlo con él me concentro en el color del sol, y que en cada rincón del mundo sale alumbrado todo, me encanta la sensación del calor en mi piel.
-¡Bajen del techo!-grita mi madre desde abajo-¡Román se van a matar!-no puede dejar menos dramática.
Papá salta cayendo de pie como un gato, lo sigo pero en vez de caer de pie como humana caigo como la loba blanca, mis patas perfectamente blancas se incrustan en el lodo que esta junto a la casa me siento muy bien tanto para correr un poco o jugar con mamá en forma de loba, jalo un poco la falda del vestido naranja que lleva el día de hoy.
-¡Niña comportate!-me pongo en posición de juego con mis patas delanteras estiradas y mi parte trasera arriba meneo la cola como cachorro-no quiero jugar Lia.
-¡Lia!-la voz de mi hermano hace que gire a verlo lleva un pedazo de cuerda resistente no comprendo para que la quiere cuando la arroja al suelo y se transforma.
-Hay visita no es tiempo de jugar-nos reprende mi madre pero esto es lo que me encanta de ser loba.
Jala un extremo de la cuerda y yo el otro somos fuertes y se demuestra en los tirones de ambos, solo escuchamos a papá apoyando a los dos, grita que tiremos más fuerte, jalo con una fuerza extrema y lo jalo también a él y al final lo logro, pierde, mi padre aplaude y me pongo en la posición de juego para Roy que se sienta como el lobo que no jugara conmigo pero soy más terca que él y me acerco poniendo mi cabeza en su cuello, baja la cabeza pasándola por la mía, suspira y de lobos pasamos a ser humanos.
-Te quiero Lia-me abraza fuerte no me quiere soltar.
-También yo a ti-contesto.
Comprendo que me tendré que ir pronto al Norte con el lobo que me eligió pero no me agrada la idea de que puedo compartirlo con otra loba lo quiero para mí nada más pero tengo que ser territorial en ese sentido y dejárselo muy claro como lo hizo mamá con papá. En la cena están todos los que por el momento duermen en casa incluyendo a Ciara la pareja de Roy que no entiendo porque no vive aquí pero mi hermano va cada semana a pasar una noche completa con ella, ojala y no me pase lo mismo con el lobo que estoy, mi madre y la abuela prepararon oveja al comal mi comida favorita en todo el mundo.
-Lia te iras mañana-pensé que me iría después pero me equivoque al parecer-mañana temprano, solo podían esperar a que te recuperaras y en vista de que ya lo hiciste…
-Está bien papá-es el líder de la manada tengo que hacer lo que dice quiera o no-. Empacare algunas cosas-me levanto de la silla llevo mi plato a medio comer a su lugar y lo dejo ahí, regreso a mi cuarto sin decir nada.
Empaco lo básico que necesitare, un poco de ropa del Sur y un vestido que me prometí nunca utilizar pero tal vez lo necesite algún día, dejo todo acomodado para irme en la mañana para mi nueva vida en el Norte, me acuesto en la cama y alguien entra cerrando la puerta al entrar me giro a la ventana dando la espalda a quien haya entrado no dice nada y no digo nada, se sienta en la cama y es cuando giro mi cabeza y sus ojos son con lo primero que me topo, una de sus manos encuentra mi mejilla y una débil sonrisa atraviesa su cara.
-Debí de avisarte-su voz no la recordaba tan encantadora-lo siento.
-No te disculpes-digo-solo que me asustaste.
-Perdón por eso-giro el resto de mi cuerpo-debí tocar.
No creo que me deje poner mi cabeza sobre su pierna pero no pierdo nada intentándolo. Me sorprende que deje que lo haga.
-¿Dormirás aquí?-pregunto y parece más un murmullo.
-¿Quieres que lo haga?-pone una mano en mi cabello, y la otra la apoya en la cama- después de todo en el Norte dormirás en…
-Nuestra cama-corrijo antes de que diga mi cama-. Refiérete a sí a la cama que compartiremos.
-¿Quieres que duerma aquí?-cambio de tema gran elección.
-Si-respondo rápido-pero si no quieres está bien. No hay ningún problema. Ya he dormido sola antes-me levanto para que se pueda ir pero en vez de irse se quita los zapatos y se acomoda en la cama recostándose.
-No te dejare sola lo prometo-pone su mano en mi mejilla para que lo mire ya que tengo la vista perdida-te lo prometo Lia.-me besa en los labios y me jala con él para acostarme sobre él, no me suelta del beso inclusive mientras bajamos.
El beso es apasionado y dura hasta que mis colmillos crecen, y sin querer lo lastimo retrocedo para ver que esta como yo con los colmillos fuera, me sonríe y se la regreso imprime sus labios en los míos de nuevo, mi lengua roza la suya, el beso regresa a su antigua gloria, muerde mi labio inferior gimo por la pequeña sensación de dolor pero no me molesta reaccionamos por instinto animal en parte, quiero sentir sus manos recorriendo mi piel, mis manos bajan hasta su pantalón y desabrochan el botón de su pantalón de ahí jalo el cierre, levanto su camisa y beso su vientre y gime por la sensación de mis labios en esa parte de su cuerpo. Vuelve a besarme los labios y mi cuerpo vibra por la sensación, los dos queremos que esto continué.