Roy me acompaño hasta casi a la punta y me dijo que no me desanimara que este año no bajaría sola, lo dudo demasiado, fingí que tendía razón para no lastimarlo.
Sin embargo, siento que este año pasará igual que todos los demás y que volveré a llorar en mi habitación con la soledad hechandome en cara que estoy sola y que mi hermana ya tiene pareja y que yo apenas tengo la suerte suficiente para no morirme de tristeza al no tener una pareja que ame y quiera.
Pero al estar acá arriba me doy cuenta de que siempre que bajo algunos lobos me miran con algo de lástima y eso me pone más triste así que he decidido no tratarme de sentir basura sólo porque un idiota no sabe valorar me lo suficiente para no dejarme ir.
Las cosas van como todos los años pasados, los lobos se fijan en las otras lobas no en mí, no hay nieve esta vez en la montaña lo que es cosa extraña, mis garras negras resaltan de mi pelaje y no se diga mis ojos, pero a nadie le llama la atención lo sabía. No hay un sólo lobo capaz de fijarse en mí y eso causa tristeza, hice esto porque mi padre me obligo, sé que no debería ser tan pesimista pero a este paso es lo único que me queda y tal vez no hay nada para mí arriba de la montaña y es mejor que me vaya a casa para ayudar en algo que pueda distraer mi tristeza de esto aunque lo dudo mucho. Me pongo de pie y camino de regreso a mi casa para quedarme por siempre, sé que Roy estará en la puerta como los años pasados, da vergüenza que tu hermano mayor sea el que tenga que consolarte para que no te sientas triste porque nadie se fija en ti. Él esperaba que este año no pasara pero en vista de que no paso bajo, me canso a medio camino y llego al agua que hay, es un estanque muy bonito donde debería venir a pasar un par de días cuando esto termine, es relajante pasar tiempo en la montaña y con eso es lindo saber que hay algo que hacer y la montaña siempre agradece a los lobos que vienen sin esté fin de buscar pareja, por eso me gusta venir de vez en cuando, me he topado con flores muy bonitas de Dacora y ellas con hermosas en todo su esplendor. Bebo lo suficiente para volver a bajar, las huellas de los demás están impresas en la tierra y en lodo junto al estanque.
Por eso sé que un buen número ha subido además de yo lo vi subir.
-Qué pena que Roy no este para defenderte-la voz de Tachala hace que gire la cabeza para verlo-te dije que estarías en mi cama.
Lanzo un gruñido de advertencia.
No puedo estar con él nunca, es un idiota que no me cuidara y no quiero estar cerca de él nunca, me hará llorar y no quiero eso, no lo quiero conmigo.
-Tranquila preciosa-se transforma en el lobo marrón que es.
Camina hasta a mí pero no puedo quitar el recelo que le tengo que es un lobo al que nadie quiere por idiota y por controlador, comienza a bufar, no me meteré con él aunque ruegue de rodillas prefiero irme a casa y ver como mi hermano me hace la sonrisa triste que me da siempre. Prefiero eso mil veces a estar con él. Tachala muerde mi cuello para inmovilizarme, me sacudo fuerte para soltarme de su agarre pero presiona más para que no lo haga, me quedo quieta como presa atrapada por el cazador, sin embargo no logro que caiga en mi trampa para que me suelte y me jala para con él, camina conmigo sujetando mi cuello no me dejara ir no mientras no esté Roy, y no se entere con quien me quedare esta noche y el resto de mi vida, pero no me rendiré tan fácil, jalo mi cuello cuando menos lo espera y comienzo a correr cuando me suelto me persigue pero siempre he sido más rápida y lo haré sudar y no de la forma que le gustaría hacerlo, acelero pero al dar vuelta en un árbol me topo con un lobo n***o que creo que es mi hermano, no pensé que se quedara, me pongo a un lado de él y hago lo de siempre paso mi cabeza por sus costillas señal de que me ayude, Tachala frena en seco cuando ve a mi hermano junto a mí, sale un gruñido de mi hermano, y no le queda otra más que seguir su camino sin mí, nos ve de reojo pero avanza sin hacer algo realmente estúpido, bueno quien se metería con el futuro lobo del Sur.
Vuelvo a pasar mi cabeza por el costado de Roy agradezco el que me haya vuelto a defender de ese idiota que quería obligarme a algo que sin duda no quiero. No con él. Caminamos a lo que yo pienso que es a casa pero cambia de ruta por otro lugar dejo que se adelante un poco y es en ese detalle que me doy cuenta de que no es mi hermano es otro lobo y según yo solo hay tres lobos más con el color de Roy, mi padre, el líder de la manada del Oeste y el líder del Norte, los dos primeros no son, los conozco muy bien para saber que no son, el líder del Oeste ya tiene dos hembras y ese es el número total que puede llegar a tener entonces es…me salvo…me ayudo.
Se re transforma cuando nota que ya no lo sigo, para nuestra buena suerte nos re transformamos con ropa.
-De nada-dice y confirma quien es-me gustaría saber a quién ayude.
Me debato en transformarme pero al final lo hago.
-Gracias, por ayudarme con ese idiota-no oculto el odio que le tengo a Tachala-. Será mejor que me vaya a casa-camino unos pasos pero me sujeta la mano para evitar que lo haga.
-Si no mal recuerdo, bajaste la montaña conmigo-dice y giro mi cabeza rápido para verlo a los ojos que se penetran en los míos.
-No del todo-señalo los pocos metros que me faltaron por bajar, él si los bajo todos yo no.
-Pequeños detalles-no evito la confusión a eso cuando su brazo encuentra mi cintura y jala contra él-¿Qué te parece si terminamos de bajar la montaña?
-Estamos en forma humana así no vale.
Me suelta y se transforma en lobo, su pelaje brilla un poco, me transformo sin dudarlo, y terminamos de bajar la montaña, juntos, se transforma de nuevo en cuanto mi última pata termina la montaña, lo que no creí que pasara está pasando en este momento, me re transformo en humana y él toma mi mano llevándome con él a donde sea que me lleve. Al llegar a una casa de campaña bueno hay más de una quiere decir que no viene solo, que viene con alguien más pero no me debo de preocupar con eso. Entra primero conmigo tras él.
Datos Interesantes:
a escritura cuneiforme se considera como una de las formas más antiguas de expresión escrita según el registro de restos arqueológicos. Sus caracteres fueron adoptados por otras lenguas e inspiraron a los alfabetos del antiguo persa.
1. No es un idioma
El sistema de escritura cuneiforme no es un idioma y tampoco un albafeto, ni tiene letras. Son entre 600 y 1000 caracteres que servían para escribir palabras o sílabas (o partes de ambas).
2. Se utilizó por primera vez alrededor del 3400 a.C.
El cuneiforme seguramente precedió a la escritura jeroglífica egipcia. La escritura cuneiforme se siguió utilizando hasta el siglo I d.C.
3. Se realizaba con un estilete y un poco de arcilla
Los materiales estaban disponibles gratuitamente en los ríos junto a las ciudades mesopotámicas donde se usaba la escritura cuneiforme (ahora Irak y el este de Siria).
La palabra cuneiforme proviene del latín ‘cuneus’, que significa ‘cuña’ y simplemente significa ‘en forma de cuña’. Se refiere a la forma que se hace cada vez que un escriba presiona su estilete en la arcilla.
La mayoría de las tabletas cabrían cómodamente en la palma de la mano, como los teléfonos móviles de hoy, y se usaban por poco tiempo: tal vez unas pocas horas o días en la escuela, o algunos años, en el caso de las cartas, notas de préstamos o cuentas. Muchas de las tabletas han sobrevivido simplemente por accidente.
4. Es la escritura más difícil del mundo
Existen personas que leen cuneiforme para ganarse la vida. Sin embargo, aprenderlo resulta arduo y trabajoso. Para lograr dominarlo se deben saber los idiomas extintos registrados por las tabletas y miles de signos, muchos de los cuales tienen más de un significado o sonido.
5. A los niños les encanta
Los niños que visitan el Museo Británico consideran que la escritura cuneiforme es mucho más emocionante que los ejercicios con bolígrafo sobre papel.
De hecho, muchas de las tablillas supervivientes de la colección del museo pertenecían a escolares y muestran los ejercicios de ortografía y escritura que completaron: repetían los mismos caracteres, luego palabras, luego proverbios, una y otra vez hasta que podían pasar a la literatura.
6. Continúa siendo relevante
La escritura cuneiforme permite escuchar las voces no solo de los reyes y sus escribas, sino también de niños, banqueros, comerciantes, sacerdotes y curanderos, tanto mujeres como hombres. Es absolutamente fascinante leer las cartas de otras personas, especialmente cuando tienen 4.000 años de antigüedad y están escritas con una escritura tan elegante y delicada.