Marcada a Fuego

1447 Words

Había pasado un mes desde que Nathan llegó al mundo, y mi cuerpo se sentía más vivo que nunca. Ya no era la muchacha escuálida que salió del convento; la maternidad y la energía de la manada me habían dado curvas que antes no conocía, y mi piel parecía brillar con una sensibilidad que me estaba volviendo loca. Kayna, mi loba, no ayudaba. Se pasaba el día ronroneando en mi mente, exigiendo la presencia de su Alfa, pidiendo ser reclamada de una vez por todas. Kaelen había sido un caballero, o al menos lo había intentado. Pero sus ojos... Dios, sus ojos me devoraban cada vez que me veía amamantar al bebé o cuando salía del baño envuelta en una simple toalla. La tensión entre nosotros se podía cortar con un cuchillo. Esa noche, el aire en la mansión se sentía denso, cargado de esa elect

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD