Parpadeé un poco desconcertada. La realidad era que no esperaba que Gabriel fuera tan honesto conmigo, había sido fácil y bastante rápido. Me percaté de que realmente confiaba en mí porque en muy pocos portales de internet había información de su vida y lo que había era escasa. Mi suposición era cierta. Pero una parte de mi quería creer que aquel no era su hijo, lo último que quería era tener problemas con el chico, no sabía de cuando era aquella foto pero por lo que Gabriel mencionó, era lo suficientemente consciente como para comprender todo aquello. Sentí un escalofrío repentino recorrerme de pies a cabeza. Gabriel apretó levemente mi muslo llamando mi atención. Me giré a verlo con sus ojos curiosos sobre los míos, sonreí un poco incómoda. — ¿Ya te espanté? — me preguntó y luego so

