— ¿Entonces? ¿Puedo entrar? — le pregunté a Sean cuando regresó a donde yo estaba sentada y me puse de pie. Todavía había muy poca gente a nuestro alrededor que iba a presenciar el combate, estaba muy vacío y supuse que se debía a que quienes nos encontrábamos en el estadio éramos integrantes de la gran mayoría del equipo de los boxeadores. A pocos metros, justo frente a mí estaba el cuadrilátero donde sería la pelea. Sean se agachó a buscar una botella de agua en el bolso que estaba cerca de mis pies y luego puso una mueca. — De acuerdo a lo que me dijo Billy, no sería conveniente — murmuró. De su cuello colgaba una tarjeta de identificación con su nombre y también con el boxeador al que representaban, anteriormente habían entrado junto a Billy dos sujetos más que asistirán a Nicho

