Guardé silencio mientras intentaba procesar sus palabras. Gabriel era un hombre que parecía tener absolutamente todo en un solo chasquido de dedos menos la comprensión y la libertad que su apellido le arrebató de las manos. Así que no, tal vez no podía tenerlo todo. Sin embargo, recordé la fotografía que había visto minutos atrás en donde salía junto a su “esposa” y aquel niño de cabello n***o igual que la mujer que iba a su lado, ojos como los de Gabriel pero aún más grandes. ¿Acaso ella había accedido a tener un hijo de Gabriel por las apariencias también o es que en algún momento estuvo enamorada del hombre de mirada triste que iba a mi lado? No me animé a preguntarle. Dejé que él confiara lo suficiente como para que en algún momento decidiera contarme quién era aquel chico de expre

