+18 Temblé y me tensé un poco cuando Gabriel rozó la punta de su nariz en mi cuello haciéndome estremecer. Cerré los ojos dejándome llevar por el momento y sentí mis piernas debilitarse de un momento a otro, sin esperar un solo segundo más, me giré para mirarlo a los ojos. Dejé caer mis manos sobre su pecho sin cortar el contacto visual y al igual que yo, cuando sintió mi tacto sobre la piel bronceada de su pecho se tensó pero pareció relajarse cuando alcé mis manos hacia su cuello para dibujar el contorno de su mandíbula y cerró los ojos para sonreírme, cogió mis manos entre las suyas para depositar un casto beso en ellas. Sus manos eran grandes y tenían un agarre firme, eran cálidas a comparación de las mías y me pregunté si era por los nervios por tener a Gabriel dispuesto a hacer cua

