Parpadeé asimilando sus palabras porque no estaba segura si había oído del todo bien. ¿Acaso me había mentido al involucrarse en las vidas de Ashley y Jade nada más que por temor a que algo malo me sucediera? — Yo… No sé qué decir — murmuré con honestidad. Buscaba las palabras correctas pero no sabía qué decir al respecto porque la realidad era que me había tomado por sorpresa. No me lo esperaba. — Está bien si estás molesta, tienes todo el derecho del mundo en estarlo — me dijo rascando la parte trasera de su cabeza, acto que delató su nerviosismo y también me percaté del simple hecho de que no estaba acostumbrado a pedir disculpas. Lo sabía porque teníamos aquello en común Nicholas y yo —. Y está perfecto si decides coger un vuelo de regreso a Nueva York y no hablarme más en tu vid

