— ¡Presidente! — exclamó acercándome a él, entonces me giro hacia mamá — Madre, lo lamento — digo tomando a Killian del brazo y sacándolo del lugar — Presidente, por favor sujetese de mi — digo pasando su brazo sobre mi y poniendo el mío alrededor de sus caderas MIENTRAS TANTO — Vaya, aún cuando no podía siquiera estar de pie lo aguanto todo por causa de Carla, Aah, ¿cuando fue que mi hija empezó a mirar así a alguien más? — [...] Le enseño a mi madre el lugar donde comenzar a vivir — Bien, ¿qué te parece? la verdad está un poco lejos del piso en el cual el presidente y yo vivimos, pero no estás tan lejos del elevador privado, como ya te mencioné, puedes usar la tarjeta como llave tanto para las habitaciones como para el elevador ¡Oh cierto! ten cuidado de no perderla es complica

