"Fuiste amada por el propio demonio eso nunca lo podrás olvidar" Tomo una gran bocanada de aire, estaba completamente exhausta por todo el trabajo que tenía. Sin importarle nada se tiro en su cama, así como lo hacía una niña de cinco años con zapatos y todo. Su celular vibro, era Alex, no muy feliz saco su celular para poder contestar a las insistencias del chico. Hace un mes había empezado a salir; desde que se mudó Alex fue de gran ayuda para Mila. ¿Podemos vernos? Estoy aquí! Viernes a la fiesta de la compañía? Estaré allí... Te quiero Y si, había vuelto a olvidar lo que tenía que hacer aquella tarde. Se levantó de su cama y fue en busca de un vestido para ponérselo en la noche. No tenía demasiados diseños, pero era lo que menos le importaba. Tomo uno dorado que tenía la espalda

