"Podrás escapar, pero no esconderte por siempre. Es la ley de la vida" El sol inundo la estancia. Poco a poco los rayos iban atravesando la ventana hasta llegar a la cama de la joven. Dormía plácidamente envuelta en los brazos de Gael. Pasaron algunos minutos cuando la luz llego a los ojos de Mila. Abrió los ojos de par en para, pero ellos empezaron a parpadear hasta que se acostumbraron a la luz. Trato de levantarse de su cama, pero unos brazos la tenían envuelta. Un instante de pánico se instaló en ella ¿Con quién estaba? ¿Que había sucedido? Y lo peor: ¡Se encontraba desnuda! Levanto la mirada y se encontró con el rostro del chico de ojos azules. Se encontraba recostado plácidamente en la almohada de plumas, con los labios entre abiertos dándole un toque tierno. Mila se quedó adm

