"La vida nos cambia, pero también nosotros podemos nuestra vida" Volvió a tomar una bocanada de aire, su día había sido un completa mierda y lo peor era que no había acabado; faltaba ir a su trabajo. Fue corriendo hacia su casillero y sin esperar a Mily fue corriendo hacia la puerta principal del instituto. Se colocó sus audífonos y sin más procedió a ir a la parada de autobuses. La espera no se le hizo eterna gracias a que en tan solo un par de minutos el bus ya se encontraba allí. Estaba por subir cuando escucho la voz de Mili. -¡Espera! ¡GAEL ESTÁ AQUÍ! - su corazón empezó a latir más rápido, sus manos se encontraban sudando y se aferranban a la superficie donde las tenía agarradas mientras que sus pies ya se encontraban listos para correr hacia Gael. Su corazón le decía que bajara

