Ponta Delgada - Portugal Videl miró a la mujer con curiosidad, no demasiado confiado, parecía turista, una pelirroja de cabello rizado y pecas que parecía al borde de un colapso nervioso, su amigo Tito había encontrado a un hombre hace unos días, pero el hombre había muerto unas horas antes. - No es él - susurró la pelirroja mirando a una chica delgada y rubia junto a ella - No es tu papá. Ambas empezaron a llorar desconsoladamente, y Videl empezó a cuestionarse si tal vez, debería comentarle acerca de su propio descubrimiento, el hombre misterioso que estaba en la habitación de su difunto hermano. Así que se acercó a la mujer desconsolada y llamó su atención. - Señorita - dijo, la mujer lo miró, la esperanza rota en su mirada lo hizo tambalearse, era una mujer que había sufrido una p

