Mis piernas temblaban de nuevo, estaba sudando helado, estaba al borde de un colapso nervioso y a él solo parecía darle risa. ¡Estaba loco si creía que arriesgaría mi vida de esa manera! Abajo de nosotros yacía el lugar más peligroso y extremo de la naturaleza rusa, el lago ácido Mali, ubicado en el cráter del volcán Semiáchik Kamchatka, en el… ¡Ja! ¡Qué gracioso! En "la cima del mundo". Sí me había traído a la cima del mundo después de todo. — te voy a cuidar, amor. — cielo… — tragué saliva, sintiendo mi cabello chocar en mi rostro, por el fuerte viento que soplaba fuerte por la altitud a la que estábamos, entrecortando mis palabras. —. Hazme el amor y con eso me doy por bien servida, me llevas a la cima del mundo sin tanto esfuerzo y/o peligro. — hablé casi a gritos para que me en

