¿Caminar a ciegas?. —¿Tienes los ojos vendados?. —Sigo en la puerta del estudio. ¿Qué haré con los ojos vendados tan temprano? —Ángelo colgó. Justo cuando el coche pasaba por un semáforo, su celular volvió a sonar. El nombre de Ericsson saltaba en la pantalla, mostrando los colmillos y blandiendo las garras. —Niño, ¿tienes los ojos vendados?. —Si. —¡Qué suerte!. No podía verlo, y no sabría si mentía. Ericsson: "..." —Joder, hay una venda en la caja de delante del coche. Sácala y cúbrete los ojos. Ángelo: (・o・) '¿Acaso este hombre tenía ojo vidente?' Ángelo miró su celular conmocionado. 'Extraño'. Bastián observó su expresión confusa, pero no pronunció palabra. La comisura de su boca se movió ligeramente, no se atrevió a revelar una sonrisa muy evidente. Ángelo extendió la man

