-maullaría si me lo pidiera- comento Dan excitado Moví un poco su braga que solo estorbaba, me coloque justo frente a su sexo y me introduje lentamente esta sensación era como estar en la gloria, la embestía mientas ella gemía, me excitaba mucho más, la besaba y al acariciarla podía sentir su piel erizarse, su respiración agitada y sus latidos acelerados, cualquier reacción que le causara en su cuerpo podía notarla. -nunca me cansare de esto- dijo entrecortado por los gemidos. -eso espero, porque no pienso parar-gruñimos con Dan. Ambos llegaríamos a el clímax en cualquier momento, el rose de su piel con la mía hacia emerger mi lado mas salvaje, no podía evitarlo al gozar de estos encuentros con mi luna me era imposible controlarme. CASANDRA Estaba en la habitación ordenando las

