Mánchester / Inglaterra Anessa. —Cada día que pasa, me haces más falta— digo, en medio de un suspiro, entrecortado por los sollozos causantes de la melancolía—. Dos semanas sin ti se sienten una eternidad agobiante, hermanito. No dejo de sertirme como una inútil al no lograr vengar tu muerte todavía. Saco el perfume de mi cartera, y empiezo a esparcir su contenido embriagante por la lápida. —Te compré tu perfume favorito para que hasta los detalles más mínimos, hacen estragos en mi mente— cierro los ojos, dejando que baje por mi mejilla la lágrima que se mantenía cautiva entre mis pestañas—. No sabes cuánto odio siento en mi corazón, toda mi vida me mantuve alejada de esa gente, y se atreven a meterse con lo que más quería. Con lo que más quiero. »Me imagino que ya lo sabes, Anthoanet

