Zara Novak, sala de transporte, planeta Trión Zara Novak, sala de transporte, planeta TriónPestañeé varias veces. Mis ojos no debían de estar funcionando bien, porque me veía anillos en los pezones. A tan solo un par de segundos, o a unos pocos años luz de distancia, tenía puesta una bata de hospital. Lo último que recordaba era a la guardiana con su cuenta regresiva de tres… dos… uno…, y definitivamente no tenía los anillos en ese momento. Claro, me habían inyectado con una jeringa a un lado de mi cabeza para darme un traductor de voz, pero habría recordado la perforación en mis pezones. Cuando la guardiana dijo que tenía que llegar a Trión preparada para las costumbres del planeta, esto no era lo que tenía en mente. Sabía que debía ser un lugar árido, caluroso, desértico. Tal vez lleva

