Soy Tyra Williams, no puedo decir que soy una belleza ni mucho menos,tengo cabello largo y ondulado, soy de estatura media, castaña con ojos color miel y un cuerpo normal, vivo en londres y estudio psicología infantil, porque me gustaria ayudar a otros que esten en mi misma situación.
-ay no, está pésimo. ¿Que le va a importar a la profesora toda esa descripción? solo dire mi nombre en cuanto me pregunten y no más de ahí, estúpidos nervios.- digo mirando mi reflejo en el espejo, y la imagen que me devuelve me hace pensar que se burla de mí.
Esta soy yo y mi patético intento de integrarme en una vida normal, vivo con mi madre, bueno en realidad es mi tía, pero me adoptó cuando aun era pequeña, y desde entonces ha sido la única que ha desempeñado ese papel en mi vida.
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Era una noche fria, llovia mucho afuera y yo corria poniendo cantaros y moviendo los muebles para que las goteras en el cielo raso no induraran la casa y hicieran el desastre de la última vez.
Mi madre dormía con una de sus tantas borracheras y yo, yo solo rezaba para que no llegara el monstruo que ha vuelto mi corta vida un infierno, pero mis miedos se materializan al ver que se abre la puerta y la figura que se ha convertido en el objeto de mis temores, aparece frente a mí.
- Asi me gusta zorrita, que me esperes lista para servirme- dice mientras de quita los zapatos, trago en seco y siento como el miedo recorre hasta la última fibra de mi ser - ¿Donde está la perra borracha de tu madre?-
-En el cuarto, le duele la cabeza- digo en voz baja para no llamar su atención, pero me doy cuenta que no funciona cuando lo veo dibujar una sonrisa en su asquerosa boca, ya que eso solo significa una cosa.
Da unos cuantos pasos y se para frente a mi, me da la vuelta por los hombros, se medio agacha y se me acerca al oido, apesta a alcohol y me causa un asco inexplicable.
-Esperame en el baño, tengo que enseñarte a ducharte bien- dice empujandome, ya que no me muevo de donde estoy
Me siento en la ducha y el comienza a desnudar mi cuerpo, mientras toca por aqui y por allá, como varias veces lo ha hecho, mis amigas de la escuela me dicen que no podemos dejar que nos toquen sin nuestro consentimiento ciertas partes del cuerpo, me siento muy mal cuando mi padrastro lo hace, pero siento que hoy sera peor, se lo eh dicho a mi madre, le he dicho en varias ocasiones lo mal que me siento de los juegos de su marido y ella solo me pega diciendo que soy una mentirosa.
Veo que pone sus manos en el centro de mi cuerpo y con un dedo hace presión, siento un dolor desgarrador y no puedo impedir gritar. -suertame porfavor, me duele mucho porfavor- sigo gritando y su rostro se transforma, se pone rojo y me parece que está enojado
Confirmo su molestia cuando empieza golpearme y a decir que no sirvo para nada, grito y trato de correr, pero su agarre se hace más fuerte, mientras que afuera suenan los truenos que vuelven el panorama más caótico para mí.
Pierdo la fuerza y me desplomo en la bañera, escucho como me llama, pero opto por ignorarlo y hacer como si durmiera, al parecer mi plan funciona, porque sale corriendo y me deja tirada.
Me duele todo, pero como puedo me siento en la bañera,siento un dolor punzante en la entrepierna, bajo la mirada y veo una mancha de sangre en el piso, el miedo vuelve a invadirme, pero saco fuerzas creo que del mismo dolor y me levanto poco a poco.
todo mi cuerpo tiembla mientras avanzo hacia mi cuarto, me cubro con la toalla y salgo despacio en busca de mi madre. La encuentro durmiendo como si nada, mientras mi mundo acaba de ser destrozado.
¿Que no se supone que las madres están para cuidarnos, que es en casa donde debemos estar seguros?
Pero ya no más, necesito ayuda y no voy a pensar mas en mi madre.
Me dirijo a mi habitación y me pongo un vestido, y con una toalla me limpio, no tengo fuerzas para volver al baño, y tengo que conseguir ayuda, así que salgo a la calle prácticamente arrastrandome, la lluvia a disminuido un poco y mi vecina aprovechó para sacar la basura. Gracias a Dios, porque alcanza a verme en el momento justo en que me desplomo, y sale corriendo a socorrerme.
Lo último que escucho es el sonido de la ambulancia y mi vecina diciendome que aguante un poco, y todo se pone oscuro
Despierto en una habitación blanca y veo a mis tios al pie de la camilla, mi tia me mira con lagrimas en los ojos y cuando ve que me despierto, se mueve hasta agarrar mi mano. No recuerdo nada hasta que me muevo y siento el dolor en todo mi cuerpo, todo lo que pasó vuelve a mí, y no puedo evitar romper en llanto.
- Tranquila mi nena, ya estás bien y nada te pasará, de ahora en adelante seras nuestra hija y no tendras que volver a ese horrible lugar- yo solo puedo llorar, nunca les dije a mis tios lo que pasaba, y trataba de ocultar mi situación detras de mentiras para cubrir a mi madre.
La enfermera entra y dice que tiene que medicarme, inmediatamente siento un pesado sueño y caigo rendida.
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Ahora estoy aquí, frente a esta camilla que ahora ocupa mi tía Mercy. me destroza el alma verla así, la verdad no me sentía tan mal desde la muerte del tío Nail, ellos siempre han sido mi soporte, en mis tiempos de depresión siempre me llenaron de amor, hasta que pude vencer el miedo, me ayudaron en todo el proceso que seguí para meter ese monstruo en la carcel, y se hicieron cargo de mí, y de mi educación.
El doctor acaba de decirme que mi tia necesita una operación de emergencia, pero tenemos que viajar a otro pais, porque aquí no hay medicos capacitados.
Siento que el mundo se me viene encima, nose que hacer ya que no tenemos dinero para nada, soy recepcionista en la empresa de un amigo de mi padre y eso es lo que nos permite mantenernos. Con los gastos de la clínica, tuve que vender mi viejo auto y nose ni como llegaremos a fin de mes.
Otro día, paso por la clínica a ver a mi tia antes de venir a la universidad y nada de avance, solo malas noticias, ya es la hora de salir de clases y se me cerca una chica, y me habla con mucha simpatía.
-Hola, ¿Eres la chica nueva verdad? Soy Laila Johnson, mucho gusto-
-Hola yo soy Tyra Williams- la chica sonríe y comenzamos a parlotear por todo el campus hasta llegar a la salida, donde me dijo que la esperaba su hermano, que según ella era un ogro y no sabe que mosca le pico que hoy viene a buscarla, cuando llegamos al auto veo que se desmonta el hombre más guapo que he visto en mi vida, pero a la ves el más intimidante.
Laila se apresura a presentarnos:
-'Tyra el es mi hermano Lenons, Lenons, ella es tyra, mi mejor amiga.
Me sorprende el titulo que me da, digo nos conocemos hace veinte minutos, pero reacciono y le doy la mano, el me mira con tono de reproche y me suelta rápidamente.
Es un tipo bastante frio, que lastima, porque es muy guapo, pero ni modo.
Me despido de Laila y ella me abraza, me vuelvo a sorprender , y me dirijo a su hermano que espera de pie al lado del auto, mucho gusto señor.
-Dime Lenons, no soy tan viejo- se despide con un leve movimiento de cabeza .
Esta es mi nueva novela, espero les guste.