Abro los ojos en la misma habitación donde nose cuanto tiempo antes me alistaba para el supuesto día más feliz de mi vida, las chicas entan alrededor pero no muy cerca. -ya despertó- dice mi madre casi gritando, mi tía se acercó un poco más. -tyra, tranquila corazon ya viene un medico en camino. -no hace falta un medico-digo levantandome de la cama y sintiéndome un poco más mareada, pero disimulo para que no se angustien más. -estoy bien, sólo fue la impresión. Digo, no todos días llega una mujer embarazada a interrumpir tu boda- digo tratando de restarle importancia al problema y así amortiguar un poco la vergüenza que siento. Vi como se miraron mi tía y mi madre, y luego fijé mi vista en la chica que se encontraba sentada en el diban al fondo de la habitación, era Laila con la cabeza

