Narra tyra. Wao hoy si fue un día agotador en la universidad, voy camino a la clínica donde ya la tia mercy esta descansando. [...] Entro a su habitación, la veo y automáticamente siento mis ojos cristalizados. Me acerco despacito para no molestarla y me siento en un banco justo a su lado, recuesto la cabeza en un espacio al lado de su costado. Al momento sentí como acarició mi cabello y todo toma sentido, todo ha valido la pena pena por este momento, por éste preciso momento ningún sacrificio sería demasiado.  Cuando levanto la cabeza nuestras miradas chocan, la abrazo y lloro. Lloro de felicidad por poder tenerla conmigo, por haber podido salvarla. -shhhhh, mi niña hermosa. No llores ya todo paso y te prometo no volver a darte tormento- me habla como si se disculpara y eso me

