Luego de varias horas de estar corriendo, el segundo al mando había llegado al punto de encuentro, a pesar de no haber descansado ni un momento, por su piel no corrió ni un poco de sudor, era como si no hubiese gastado ni nada de energía. Pero algo si lo consumía y estaba denteo de el, su ansiedad por verla nuevamente. ¡Qué horrible sensación es ese sentimiento que no puedes controlar! . El corazón late como si tuviese que mantener a mil hombres vivos, y eso hace que a la ves tu mente trabaje y cree pensamiento que ni siquiera te das cuenta que lo estas pensando. Ella estaba recostada por el borde de una baranda, mirando hacia al frente como si estuviese buscando algo o a alguien. Leviatam sintió como si su alma había encontrado la mitad que le faltaba. Una brisa rozó su rostro, fue com

