25

304 Words

Nunca en mi vida había sentido lo que sentí en aquella ocasión. Y en ese momento no supe más que echarle toda la culpa a Gabriel. El sol brillaba con languidez y no ayudaba mucho a mi estado de ánimo. Como siempre, el lugar estaba tranquilo y solo se escuchaban los gorjeos de los pájaros recién despiertos. Había estado caminando durante dos horas sin rumbo fijo pero con la cabeza llena de imágenes y sonidos que trataba de olvidar pero que me era imposible y por eso había decidido no hacerlo. No era la primera vez que tenía sexo con alguien y mucho menos que fuera parte de mi trabajo. Pero jamás pensé que lo fuera a hacer con ese chico tan desagradable para mí. Y lo peor de todo era que él no era desagradable. Muy a mi pesar, Gabriel era un chico bastante amable y a pesar de que no era l

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD