El viaje hasta aquel campo en San Antonio de Areco habría sido aburridísimo de no ser por la presencia de Kevin. Ni bien habían abandonado la entrada de la casa, plagada de periodistas, Emanuel había cubierto su rostro con la gorra que llevaba y se había quedado dormido, o al menos eso era lo que había querido aparentar. Por eso Josie se había acercado al asiento del conductor, entre Kevin y Emanuel para preguntarle por su vida, sus gustos, su tiempo con la familia y eso la había llevado a pasar un viaje mucho más ameno de lo que había imaginado. Kevin le había contado que trabajaba desde hacía varios años, que había vivido siempre cerca de Emanuel ya que su madre era la cocinera de la casa. Había hablado muy bien de aquel joven, que aunque aparentaba vivir de fiesta tenía un gran corazó

