MAXWELL Apagué el celular con una sonrisa que no me cabía en la cara. Nisha había aceptado cenar conmigo, y eso me levantó el ánimo después de un día de trabajo y correos sin fin. Y encima hoy por fin me iba a tomar unas cervezas con Diony. Hace semanas que no nos vemos, él con sus hijos y yo con mis horarios de loco, así que hoy no pienso llegar tarde aunque se caiga el cielo. Me subí al coche y le di al acelerador hasta el lugar donde nos habiamos citado. Aquí veníamos en los tiempos de uni, cuando no teníamos ni para un trago decente, y aunque ahora podamos pagar lugares caros, de vez en cuando toca volver. Lo veo sentado en la barra, ya con su cerveza en mano, y le suelto una palmada en el hombro. —Qué pasa, viejo, ya era hora de sacarte de tu cueva. Diony me mira con esa sonrisa

