Zoe No, esto era una bendita pesadilla, mire al Jack quien estaba apunto de estallar al ver a Max. —¡Este maldito desgraciado me las va a pagar!, siempre está metido hasta en la sopa, ¿Acaso estoy pagando una penitencia? —grito Jack. —¡Se callan todos!, ¡Zoe tu vienes conmigo! Necesitamos hablar, ah, papá, por favor no hagas ninguna estupidez, espera que termine de hablar con esta muchachita —dijo mi madre jalándome del brazo. —¿Me puedes explicar quién es ese hombre, vestido de mujer?, ah y no contenta con ese hombre, también la niña fue a dónde el imbécil del Ruso y le promete el cielo y la tierra, después de todo lo que hice por ti, ¿Acaso no valoras mi esfuerzo? —vociferó mi madre. —¿Qué fue lo que tanto hiciste por mi?, ¿dime madre?, ¿por qué no hiciste algo cuando Álvaro fue co

