Unas horas más tarde entramos a la casa de Gabriel con una cantidad de bolsas que solo llevan su ropa, la mía quedo en su auto para luego llevármelas a casa y otra quedo en la tienda. - Estás loco, solo te falto traer las vitrinas del local. - le respondo entre risas. - Pero que hago si todo te quedaba hermoso además hombre que se respeta siempre debe ir bien vestido. - Si, pero tu exageraste ¿no te parece? - No, yo creo que me quede corto faltaron zapatos y joyas, y ...- le tapó la boca antes de que siga. - Así está bien, fue suficiente con todo lo que me regalaste hoy, aunque no me dijiste para que querías que compráramos vestidos. - Si sobre eso ya se acerca diciembre, en la empresa y el banco acostumbramos a hacer una fiesta por todo lo alto, elegante, donde va una serie de invit

