Una vez llego a casa le escribo a mi mujer diciéndole que llegue bien y Petter tan bien. "Me alegra marinero, ¿aún sigues molesto?".- molesto no, solo me incomoda no tenerla aquí. "No estoy molesto, pero si te hubieras quedado ahora estarías gimiendo y arañando mi espalda". "Eso es algo muy cierto, pero aun así tenía que venir a mi casa, pero puedes pensar en mí" "Yo siempre pienso en ti". "Yo también, espero que estés relajado". Como no lo voy a estar después de esa boca, solamente pensarlo ya estoy erecto otra vez, esta mujer tiene una capacidad para nunca saciarme. "Estoy estresado, pero ahora no tengo quien me desestrese" - pienso en molestarle - "Tal vez se lo pida a una de las muchachas del servicio".- su respuesta no tarda ni un minuto. "Si quieres mantener tu hombría intact

