Me estiro entré en las sabanas, me duele cada parte de mi cuerpo y se me viene a la cabeza, la noche en el jacuzzi, el cuarto, todo, Gabriel, sus besos, la manera en que me hizo suya. Doy vuelta y recuerdo donde estoy; de pronto me volteó y ahí está ese hermoso tatuaje de sirena en la espalda de mi hombre, sonrió y me río pensando como llego ahí. Aún no sé cómo yo estoy en la cama con este monumento, tan fuerte, impulsivo, arrogante, engreído, pero decidido, caballeroso, sexy y perfecto hombre. Veo como respira y duerme tan tranquilo, en paz, lo amo, soy suya, amo como me hace sentir, pero fui una estúpida; ¿cómo se lo fui a decir?, aun tenido en mi mente su expresión cuando se lo dije las dos veces, estaba aterrado, fue muy pronto, apenas llevamos un mes conociéndonos, como fui a deci

