No puedo creer que se lo haya dicho de esa manera, ni siquiera tenía planeado decírselo, solo salió de mí como un torbellino y después no podía parar de hablar. Está mañana cuando me desperté en la montaña lo vi durmiendo aferrado a mi cintura y lo supe sin miedo, era él, es el hombre que tarde o temprano le iba a entregar mi virginidad y si por mí hubiera sido anoche era suya, él no se dio cuenta estaba tan relajado recostado en la manta con su pecho expuesto; cada vez que me movía se aferraba más a mi cuerpo como si no quisiera soltarme cuando despertó ni cuenta se dio que nos habíamos dormido así que vimos el amanecer. Llegue a casa, dormí, al levantarme era casi medio día, veo que mi madre tiene el televisor prendido, estaba viendo ese show internacional de farándula cuando escucho

