Punto de vista de Kieran En cuanto Sera y Lucian se fueron del cine, mis instintos de lobo empezaron a atormentarme con una punzada intranquila en el pecho que no pude ignorar. Al principio, luché por controlarme. Acababa de tener un pleito con ella y sabía que se enojaría muchísimo si cedía a la necesidad de seguirla para asegurarme de que estuviera bien, sobre todo cuando seguía en su estúpida cita con Lucian. Sin embargo, Ashar no solía agitarse así. Sus emociones me inundaron al punto que apenas podía pensar más allá del frenesí. Al final, me comuniqué con el equipo de seguridad que siempre vigilaba a Sera y me dijeron que la habían perdido. Ella había entrado al Aurum, donde hubo un ataque de renegados y nunca salió. Sentí que la sangre se me helaba, a pesar de que

