Capitulo 8. No llevaba el traje impecable de la oficina ni la ropa deportiva del gimnasio. Tenía la camisa blanca desabrochada en los primeros botones y la corbata colgando, como si se la hubiera arrancado en un arranque de furia. Sostenía un vaso de whisky con una mano y el celular con la otra. Estaba solo, irradiando una energía oscura que no encajaba con la imagen del "esposo perfecto" que Abigail acababa de postear, esto no tenia sentido se supone que el debería estar con esposa no solo en un bar. —Voy por otro trago —le dije a Laila, ignorando su mirada de advertencia. -Rosa no..- trata de detenerme y Coral ve todo sin entender nada. -Tu lo dijiste, solo tres y olvida, y puede ser que esta sea la primera. Caminé hacia la barra con las piernas temblando. Me puse a su lado, pi

