Capítulo 18

1194 Words
SARAH Al llegar mi madre me abrazó al ver la desicion que tomé, me consolo en sus brazos por un buen rato. — ¿Quieres volver a trabajar? —me preguntó mientras preparaba la cena. — Si, no quiero estar aquí encerrada —hablé con decadencia. — Me alegro, tal vez un poco de aire fresco y buenos amigos sanen un poco tu corazón —dijo y en ese momento el timbre sonó, miré a mi madre y ella sonrió cómplice. Eran Daniel y Charlott, ambos se quedaron a cenar ésa noche, recordamos los días de universidad y su vieja amistad. — No te vez bien —me dijo Daniel mientras lavaba lo que usamos. — Termine con Sam —le dije como si nada, pero en el fondo fue un puñetazo en la cara. — ¿Qué pasó? —preguntó después de un suspiro, como si ya lo sabía de antemano. — Supongo que mi madre te habrá dicho algunas cosas —solté con desdén. — Si, de echo me contó todo y en mi opinión, hiciste lo que pudiste por él, lo apoyaste a pesar de que eso no terminó bien para ti —habló tranquilo con su mirada seria. — No importa cuánto lo ame, nunca cambiará y eso es triste, porque tiene tantas razones bonitas para tener una vida alegre y tranquila, y solo se encierra en su torre de oro, creyéndose un macho alfa —solté con furia— ahora no sé si realmente mi amor fue valioso para él, siempre quise que viera lo bueno que tiene el mundo para ofrecer, una buena compañía, hacer cosas tan simples como tomarnos de la mano, la buena sensación de hacer una acción sin esperar nada a cambio y que fuera aceptado con tanto cariño —una lágrima cayó por mi mejilla y rápidamente la sequé, sonreí forzada querido verme fuerte— bueno, la verdad es que nunca conocí al verdadero Sam, él ocultó muchas cosas horribles y macabras, no estoy lista para lidiar con eso, sé que él me ama y yo también, pero no es suficiente para mi, no sabiendo el costo que tiene —descargue todo y Daniel me observó atento. — En una relación no debe haber secretos mucho menos en un matrimonio —remató mi alma— sé que estás confundida porque necesitas ser independiente, porque siempre lo haz sido, está bien que hayas decidido alejarte de lo que no te hacía bien —estuvo de acuerdo y me relajó tener su apoyo— yo no soy quien pero...si te doy un consejo, si realmente se aman buscarían la forma de comenzar de nuevo, nunca es tarde, no se han visto en cuatro años, por supuesto que no serán la misma personas, pero si tienes la oportunidad de volver a conocerse háganlo cuando crean que estén listo, no solo se dejen llevar por las emociones —sus palabras me dejaron pensativa y aunque tenía fe, sabía que Sam era alguien impulsivo. En esos momentos era mejor comenzar a pensar en mi, y no quería volver a ser movida de país en país creyendo que el coco vendría por mi. Conocía el peligro, pero no estaba dispuesta a seguir viviendo com miedo deteriorando mi mente y mi corazón con tanta angustia, además de que ni tenía culpa alguna. — Tal vez tengas razón, ahora es momento de aceptar la distancia que hay entre los dos y pensar por nuestra cuenta —dije seria terminado con el último plato. — Sé que es duro, nunca hay amor sin algo de dolor, es la ley de la vida —se acercó y me abrazó, lo apreté con mis brazos y sonreí. — Gracias por estar aquí, te e echado de menos, sé que tú no vas a juzgarme —le dije en suspiro. — El ser humano tiende a equivocarse Sarah, es lo que nos hace humano —me consolo. — Disculpen —nos interrumpió Charlott, ambos nos separamos y traté de disimular mis ojos húmedos— es hora de irnos —le avisó y nos despedimos algo incómodos. Por supuesto que lo era, yo fui su ex novia pero acordamos seguir siendo amigos. Entendía a Charlott pero eso fue un obstáculo para poder ver a Daniel, solo él comprendía mis estados de ánimo, hemos convivido durante mucho tiempo y valoraba muchísimo eso. Pero tampoco quería causarle problemas, las mujeres tendemos a ser inseguras algunas veces. Después de que se fueron tan solo fuimos a dormir porque era realmente tarde, a la mañana siguiente decidí retomar mi trabajo como editora y comencé a enviar currículum por todos lados. No me importó si tenía que irme lejos, creí que no tenía nada que hacer allí, Sam a tomado desiciones muy malas que me lastimaron, y eso llevaría tiempo sanar, al menos hasta que comience a vivir para mi y tenga la valentía de al menos considerar darle una última oportunidad. A eso de las nueve de la mañana oí la puerta, estaba sola mi madre había ido a trabajar y no regresaba hasta el medio día. Al abrir la puerta me encontré con Sebastián, mi cara lo dijo todo y eso lo hizo reír. — Me mudé a aquí, vine con mi perro Thor así que podrás conocerlo —fue lo primero que dijo. — No puedo creerlo, me alegro de verte Sebastián —le di un pequeño abrazo y lo dejé entrar. — Esas alfombras son de tu madre —dijo viendo el lugar— ¿vive aquí contigo? —preguntó con una pequeña sonrisa. — Aunque no es mi estilo puedo tolerarla —bromee y él rió. — Me pareció extraño que el señor Whirlan me halla llamado creí que no lo agrade lo suficiente —dijo de repente con sarcasmo observando el lugar— ahora te ah puesto en una fortaleza en los cielos ¿eh? —comentó viendo por las ventanas, aquello me molestó mucho. — ¿Qué haces aquí?¿Él te dijo que vinieras? —le pregunté apresuradamente y él me observó con algo de sorpresa. — No, pero me convenció con su oferta de trabajo —contó con desdén. — ¿Qué tipo de trabajo? —pregunté más atenta. — Pues seré uno de sus guardia de seguridad en uno de sus edificios —dijo despreocupado. — Ah —fue lo único que dije. — El señor Whirlan y tú ¿aún van a casarse? —su pregunta se sintió amarga. — No, yo diría que nos dimos un tiempo, pero estaría mintiendo —le confesé seria. — Lo siento —se disculpó y le sonreí forzada. — Está bien, hay cosas que no podemos controlar —solté con tranquilidad. — ¿Quieres hablar de eso? —me preguntó con lentitud. — No ¿qué tal si en lugar de eso, preparamos algo para el almuerzo? —le pregunté esquivando cualquier cosa con respecto a Sam, por alguna razón no me sentía cómoda hablar de eso con él, me pareció extraño su interés repentino. — Claro, te prepararé un platillo de mi abuela, no podrás no chuparte los dedos —habló con seguridad.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD