Los días pasan Evans está en la cervecería del pueblo, pero no toma ni un trago, solo espera a alguien que se ha citado allí con él. Mira a su alrededor vez tras vez, expectante a cada persona que entra al sitio, respira hondo, está a un punto de verificar sus peores sospechas, de pronto una figura femenina entra, se detiene en la entrada y observa a su alrededor, hasta que su mirada se consigue con la de Evans, parece que toma aire para caminar hasta él, trae un abrigo de piel y un antifaz, pero Evans presiente que no se ha equivocado en sus temores. ¡Es Margaret! ¡Estoy seguro que es Margaret! Piensa La madre de Patrick es la única persona de las que conoce el secreto de las cuales Evans podría dudar. Y al parecer la misma Margaret se acaba de sentar frente a él. Evans la mira a los ojo

