–Señor. –Sí. –Ya llegamos. Barry había tomado un taxi para regresar al apartamento, pero en el camino al colocar la cabeza ligeramente en el respaldo del asiento se había quedado dormido, estaba un poco ebrio, no tanto como para caminar y pagar el taxi, pero sí lo suficiente para ir a dormir. Subió por el ascensor y abrió la puerta del apartamento, la luz estaba encendida y al llegar a la sala ahí estaba Melody, ella lo miró con sus ojos precioso, primero la vio al rostro, tenía un poco de maquillaje, tenía el cabello suelto y bien peinado, le vio el vestido amarillo que él le había comprado, se veía hermosa así, era como un bello ángel, sintió un cosquilleo bajar por su espalda y se acercó. –Estás tan hermosa. Melody lo vio un poco confundida, él la tomó de la mandíbula y enton

