Lucas Pasé todo el vuelo sin moverme, ni siquiera fui capaz de beber el agua que la sobrecargo dejo para mí. Por suerte era un vuelo corto, o me habría quedado pegado al asiento. Bajé en modo automático, pedí un coche para ir a mi casa, pero no fui capaz de subirme a él. Una extraña emoción me hizo llamar a mi hermana para que fuera por mí. No era gran cosa, era algo que hacíamos el uno por el otro, pero esta vez se sintió diferente. No la necesitaba como una simple chofer, la necesitaba como mi hermana. Se me había venido algo encima para lo que no estaba preparado. No es que no lo quisiera... en algún momento, pero decir que estaba sorprendido, era poco. — ¿Estas bien? — pregunto mi hermana cuando pasaron 10 minutos y no había dicho nada. — Creo que sí. Me miro curiosa un

