Es domingo. Lucas y yo somos la expresión de la presa en toda regla. Nos hemos alimentado de comida a domicilio, no nos hemos vestido, ni hecho algo productivo. Simplemente estamos acostados en la sala de cine haciendo una maratón de Piratas del Caribe. — siento los músculos tensos por estar tan quieto — se queja Lucas —. Necesitamos movernos. — ¿Necesitamos? Nop, mi cuerpo está acostumbrado al sedentarismo. Es el tuyo el que funciona rato — me burlo. — No te digo que vayamos a hacer una maratón — ríe —, ¿Damos un paseo por la playa? — ¿Y si nos movemos de otra forma? — sugiero. — Te propongo esto — dice —, ¿Y si vamos a nadar a la piscina? — Eso no se parece en nada a mi propuesta. — Solos... y casualmente olvidaremos nuestros trajes de baño... — esa sugerencia me parece mucho más

